La madre de Eva se tropezó con las cortinas y se cayó al suelo. Vio a Eva en el balcón y la dijo que cuidara de su hermana porque a ella la dolía el tobillo y tenía que ir al hospital.
Ya era la hora de la siesta y Eva fue a llevar a su hermana a la cuna; Eva la dio las buenas noches y se fue muy preocupada pensando en su mamá. Se sentó a leer un rato y llamaron a la puerta.